TOP 15 DE LOS MEJORES CÓMICS DE LOS 80

Artículo creado por Raúl Martin y maquetado por Kurtz para La Órbita de Endor.
Prohibida la reproducción total o parcial sin el consentimiento de su autor.
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El decenio de los 80 del pasado siglo XX resultó ser una época sumamente excitante para la industria que comúnmente denominamos "Cómic USA". La coexistencia de un gran número de virtuosos autores supuso tal despliegue de revolucionarias ideas que removieron hasta los mismísimos cimientos todo lo existente por aquella fecha. De manera que a lo largo de aquellos años descubrimos a Batman envejecido; asistimos a la muerte de un Comediante que no tenía ni puñetera gracia; presenciamos el florecimiento de ramas como el cómic documental o la novela gráfica; sufrimos como unos héroes morían ante las pantallas de TV del mundo; nos reímos gracias a la camaradería y el gamberrismo de una nueva generación de vigilantes más nihilistas; pero también experimentemos en miedo como nunca antes en el Universo DC y Marvel. Héroes olvidados y personajes hasta ese momento degradados a la segunda fila se alzaron por un tiempo tal gigantes gracias al tesón de aquellos que tutelaban sus colecciones. En definitiva, una nueva era dorada donde cualquier momento resulta buena escusa para volver a repasarla.

En esta ocasión servidor se arma a partes guales de nostalgia y valor para exponer un top ni mucho menos unánime, pero sí conformado de un listado de obras diversas, algunas de las cuales a estas alturas transitan desde lo inolvidable a auténticos tótems de la historia del cómic universal.

15.- LIGA DE LA JUSTICIA / LIGA DE LA JUSTICIA EUROPA
(1987, Keith Giffen, J.M. DeMatteis, Kevin Maguire y Bart Sears)

La historia de esta y varias más de las obras hoy presentes da comienzo tras fracasar estrepitosamente la etapa precedente del título. La LIGA DE LA JUSTICIA quedó desmantelada por malas ventas - probablemente causadas por personajes olvidables, dibujos frígidos y guiones muy poco inspirados -a mediados de la década. Fue entonces en 1987 cuando el guionista Keith Giffen tuvo la ocurrencia de trasladar al equipo de superhéroes más ilustre del Universo DC el desenfadado humor ochentero que previamente tan raudo estaba impregnando muchos de los géneros del cine y la televisión. Gracias a este ejercicio de inconformismo, esta longeva etapa de la Liga de la Justicia es aún hoy uno de los máximos referentes del cómic de enmascarados en clave de comedia. La frivolidad de los años ochenta se adueñó de unas viñetas la cuales más que grandes odiseas se constituían a base de gags y diálogos alocados, aunque siempre sin perder el gusto por la esencia ni el respeto al héroe en cuestión. Estrellas de esta etapa de héroes internacionales, que más tarde se fraccionaría en una embajada en EEUU más otra en Europa, son entre muchos otros los emprendedores Blue Beetle y Buster Gold, el polémico Green Lantern Guy Gardner, las contrapuestas Hielo y Fuego, o el inclasificablemente locuaz Mr. Miracle. En definitiva, un monumento a la premisa tanto de la diversión como de lo iconoclasta que insufló un aire fresco al género como en muy pocas ocasiones.

    

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14.- EL INCREÍBLE HULK
(1987, Peter David y varios autores)

El Increíble Hulk era a principios de los 80 un antihéroe comercialmente quemado al que ningún editor de Marvel le veía manera de extraer rendimiento. Entonces apareció en 1987 el guionista Peter David para demostrar que se equivocaban. Con todo y a todos en su contra (David provenía del departamento de administración de Mavel), y armado únicamente con ganas de revolucionar a fuerza de cambios progresivos en la constitución física y mental del protagonista, el nuevo autor supo conseguir el éxito de la colección salvando incluso grandes impedimentos como una lastrante sucesión de autores anodinos o inexpertos. Y pese que los números más célebres de Hulk firmados por David aparecieron en la década posterior, la etapa de los ochenta con el Hulk Gris (o Mr. Fixit / Mr. Arreglador) a la cabeza no es para nada digna de obviar. El mito se forjó en estos primeros números de la etapa -a fuerza de toques de humor, personajes cumplidores y arriesgados giros-, para más adelante alzarse como la colección que con diferencia quedó como única exponente de calidad en Marvel tras la atomización artística que supuso fuga de talentos a IMAGE COMICS en los años 90.



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13.-LOS NUEVOS TITANES: LA SAGA DE TRIGON
(1984, Marv Wolfman y George Pérez)

A principio de la década de los años 80 el éxito de UNCANNY X-MEN era arrollador. La única colección protagonizada por un grupo de superhéroes que podía seguir la estela de los mutantes no era otra que THE TEEN TITANS. Esta colección, que en su origen de la edad de plata estaba planteada como los compañeros juveniles de la Liga de la Justicia aunque poco a poco abandonara esa premisa, devino el éxito más certero de DC durante esa época pre-crisis. ¿Tanta calidad tenía la colección para destacar de forma tan insigne? Pues la Saga de Trigon es una muestra inequívoca. El guión de Marv Wolfman fue épico a la par que muy osado, una crudeza helada impregna toda la saga donde se exponen ciertas muestras de violencia inusitadas en el comic mainstream de la época. Y al respecto del dibujo, tan sólo decir que por trabajos como estos George Pérez se posicionó meritoriamente en el Olimpo de los mejores dibujantes del género de superhéroes de todos los tiempos. Todo en estos números roza la perfección gráfica: los infinitos y cuidados detalles, la belleza de la composición de página, la naturalidad de las poses de los personajes humanos, la composición de la épica… Todo un placer para la vista. En una lista de los mejores de los años 80, estos cómics debían estar sí o sí.



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12.- LA COSA DEL PANTANO
(1984, Alan Moore, Stephen Bissette y John Totleben)

Alan Moore nos demostraría a lo largo de este personalísimo trabajo que la mejor manera de hacer resurgir un personaje - hasta tal punto de que aún se siga hablando del mismo tras décadas- es como lo hizo el guionista inglés. El elemental de los pantanos de Luisiana se convirtió en un cómic aparentemente de terror gótico, pero lo que en realidad escondía era una trayectoria de aventuras construidas a base de inteligentes metáforas que permitieron desde las historias más grandilocuentes hasta los relatos más intimistas. Un cómic de lo más diverso que contribuyó a forjar la inquebrantable leyenda de Alan Moore como uno de los mejores guionistas de la historia del género.



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11.-SPIDER-MAN: LA ÚLTIMA CACERÍA DE KRAVEN
(1987, J.M. DeMatteis, Mike Zeck)

Que Spider-man protagonizase una historia de terror profundo era algo poco probable. Pero que nuestro amistoso vecino lanzarredes saliese tan magnificamente airoso de tal experimento es toda una proeza. Y es que en esta excelente saga, en la cual Kraven el Cazador se propone hacer pasar al hombre araña por cuantas más calamidades mejor, el lector se ve forzado a dejar de lado todo lo que sabe sobre el personaje. La Última Cacería De Kraven rompía con todas las reglas de la mitología de Spider-man, y colocaba a la cabeza del cómic Marvel de vanguardia a un personaje que ni lo pedía ni lo necesitaba en absoluto. Pero así eran los años 80, la experimentación se adueñaba hasta de los productos más rentables y asentados.



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10.- UNCANNY X-MEN
(1976, Chris Claremont, VVAA)

Sobran todas las palabras que servidor pueda añadir a este imborrable monumento al cómic de aventuras. Prefiero que hablen por sí mismos los títulos de las irrepetibles sagas de las cuales pudimos disfrutar en la década de los 80: La Saga de la Fénix Oscura, Días del Futuro Pasado, La Masacre Mutante, La Caída de los Mutantes… Para los que no estén todavía convencidos, ahí van algunos de los significativos dibujantes que acompañaran a Claremont a lo largo de la década: John Byrne, John Romita Jr., Arthur Adams, Alan Davis, Barry Windsor Smth, Marc Silvestry y Jim Lee. Como he dicho, no hacen falta calificativos para alabar la grandeza de esta colección.



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9.- THE QUESTION
(1987, Dennis O'Neil, Denys Cowan)

The Question es un vigilante de Hub City, y el alter ego del periodista Vic Sage. Al igual que el binomio Daredevil/Matt Murdock, Sage dedica a combatir la injusticia desde ambos lados de la ley. La elección de este título entre los más recalcados de la década ciertamente puede ser aventurada, pero cuando ha sido uno de los cómics cuya huella y añoranza ha perdurado con más fuerza en el subconsciente de uno, hay que rendirse ante la evidencia. Y es que al igual que hiciese Neil Gaiman -y casi con el mismo tino-, la espléndida serie de Dennis O'Neil, Denys Cowan empieza su trayecto en el Universo DC para marcharse pronto hacia un mundo más sórdido, ambiguo y por desgracia muy semejante al nuestro. Una obra de género negro con un marcado acento filosófico y social que aguarda todavía el día en que sea reconocida como se merece.



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8.- SKREEMER
(1989, Peter Milligan, Brett Ewins y Steve Dillon)

La dramática y dolorosa historia del Skreemer Veto tiene su importancia dentro de la década. Un cómic de gánsteres a medio camino entre lo futuro y lo pasado, una obra desoladora que te borra la sonrisa de la cara durante días… pero sobre todo profética y adelantada a su tiempo. En esta miniserie de 6 números nos asomamos a lo que vendría casi 5 años después: la era Vertigo. Un cómic de autor a pecho descubierto, sin personajes de DC o rastro alguno de atadura con dicho universo, la esencia misma de una manera nueva de producir historias que DC explotaría hasta el máximo pero de la cual también se nutrirían las editoriales independientes.



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7.- EL SOÑADOR
(1986, Will Eisner)

Que Eisner es el padre real de la novela gráfica no es la primera ocasión que se comenta. Esta obra es un claro ejemplo de porqué se le ha colgado dicha insignia. Un tomo que te muestra el arranque de una autor en el mundo del cómic pero que sin embargo es mucho más. Principalmente, se trata de una magnífica historia y de uno de los ejemplos más significativos de un maestro el cual a su edad y condición ya no tenía que demostrar nada pero que aún y así supo reinventarse a sí mismo creando una nueva forma de expresar el cómic.



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6.- BATMAN: LA BROMA ASESINA
(1988, Alan Moore y Brian Bolland)

Alan Moore regresa al listado en esta ocasión acompañado de uno de los dibujantes más geniales, expresivos y naturalistas de su generación. Este áspero y cruel tributo a la figura del Joker -escrito un tanto a regañadientes por el barbudo según cuentan algunos - demostró incontestablemente que no hay que extenderse en exceso para contar una inolvidable historia. El Batman más cuerdo intenta hacer entrar en razón al Joker más perturbador y terminan ambos personajes compartiendo uno de los mayores momentos de acercamiento y fraternidad vistos nunca con ambas figuras.



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5.- DAREDEVIL: BORN AGAIN
(1985, Frank Miller y David Mazzucchelli)

BORN AGAIN es probablemente la historia que más veces se ha contado en el género de aventuras. El villano destruye al héroe y este regresa tras tocar fondo para vengarse. Pero en pocas ocasiones se ha contado con tanta fuerza y solemnidad como en esta saga. Frank Miller nos brinda las desgracias del hombre sin miedo de manera que afectan incluso al lector, mientras que Mazzucchelli plasma el mundo que se desmorona alrededor del héroe de una forma única y sublime. Una historia adulta para una Marvel que en esos momentos no estaba tan preparada como DC para recibir semejante mazazo de realidad.



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4.- ANIMAL MAN
(1988, Grant Morrison, Chas Troug y Brian Bolland)

ANIMAL MAN, una colección arrancada por Grant Morrison que comprende toda la esencia del guionista escocés, pero destilada a través de un discurso bastante accesible. Una obra valiente que pretende forzar los límites del cómic de superhéroes y romper todas las barreras posibles cuando concluye poniendo frente a frente a guionista y personaje. Un momento sin ninguna nuda magistral de la década y un hito dentro de noveno arte del que no es posible olvidarse hoy.



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3.- BATMAN: THE DARK KNIGHT RETURNS
(1986, Frank Miller)

Si hay algo que Miller sabe hacer como nadie es configurar héroes imperfectos. En esta ocasión alcanzaba un arquetipo de la perfección física e intelectual del ser humano como es la figura de Batman y lo hacía envejecer para de esta manera forzar su desventaja. Genial sin ninguna duda, pero además esta astucia argumental dio pié a contar el para mí final perfecto de trayectoria vital de Batman como superhéroe. Estamos ante un irrevocable musthave (imprescindible) del cómic.



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2.- WATCHMEN
(1986, Alan Moore y Dave Gibbons)

Si hay un tótem que caracterice el cómic de los 80 es este sin duda. Hablamos de una obra que ha trascendido el género de cómic hasta donde es posible, un superventas seguro que se sigue reeditando y consumiendo carente de signos de desgaste. Pese a tener algunos elementos hoy desfasados (la guerra fría, el pánico nuclear…), WATCHMEN sigue siendo una obra de seres humanos y sus defectos, aunque estos vayan envueltos en un traje de vigilante. Se podría afirmar que con esta descomunal obra la década de los ochenta nos dio una bandera que los amantes del cómic podemos ondear orgullosos.



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1.- MAUS
(1986, Art Spiegelman)

Me atrevería a decir que cualquiera de las obras desde el puesto 5 hasta aquí podrían disputarse el nº1 de esta lista. Sin embargo, la proeza realizada por el MAUS de Spiegelman no tiene comparación con ninguna otra. Es un buen cómic, excelente, casi perfecto, no cabe duda. Sin embargo, que una obra procedente de la periferia más alejada de la industria como es el mundo independiente consiga alzarse con un premio Pulitzer era algo impensable hasta que ocurrió. Esta historia real sobre el holocausto judío durante la 2ª Guerra Mundial contada por figuras antropomórficas en clave documental es una joya. MAUS es el ejemplo de que un buen material no tiene fronteras, especialmente cuando esto se aplica al mundo del cómic. Tal cosa resulta algo de lo que los lectores de viñetas podemos estar orgullosos y que no todos los géneros pueden decirlo con la voz tan alta. Es una lástima que para los lectores españoles, debido a lo que se retrasó su publicación en estos lares, MAUS forme parte de nuestra mitología del cómic de los 90 en lugar de los 80. Pero no por ello ahora que se ha subsanado tal error desde hace muchos años puedo dejar de tener la sensibilidad de colocar en el primer puesto a la obra de Spiegelman.



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Y aquí concluye nuestro repaso. Permitidme terminar escribiendo que todo aquel que tenga sugerencias, añadidos o descartes con respecto a esta lista se puede poner en contacto conmigo por los diversos canales del podcast y compartir con todos sus impresiones.

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